Parc national du Mont-Tremblant

A una hora  y media en coche del centro de Montréal se encuentra uno de los parques nacionales con el paisaje más típicamente québécois… el Parc national du Mont-Tremblant formado por decenas de lagos, cadenas montañosas sinuosas y bosques mixtos con mucho arce.

Su nombre, Mont-Tremblant, sobre todo os sonará por ser el nombre del pueblo en el que están situadas unas de las pistas de esquí más conocidas de Québec (aunque poco tiene que ver esta población turística y totalmente artificial con el parque nacional que hay al otro lado de las pistas).

Para los novatos, el parque de Mont-Tremblant nos puede parecer más inabarcable de lo que realmente es ya que cuando vemos un mapa del parque sólo vemos kilómetros y kilómetros de carreteras que se adentran por valles… son demasiadas posibilidades para poder decidir si no se tiene una referencia o alguien no nos aconseje.

Si es la primera vez que visitáis el parque, sin duda os aconsejo ir directos al Secteur de la Diable y realizar alguna de las rutas cercanas a la entrada como el Sentier du Centenaire o el Sentier de la Roche et de la Corniche. Desde las dos tendréis vistas de los lagos y de todo el entorno que os permitirán tener una primera toma de contacto.

¿Cómo llegar?


La mayor parte del recorrido es por autovía gratuita, salvo la última media hora en la que hay que seguir una carretera secundaria que pasa por pequeños pueblos hasta la entrada del parque. Como una imagen vale más que mil palabras, os adjunto un mapa con el recorrido.

Sentier du Centenaire

Es uno de los senderos más conocidos. Tiene una longitud de 10 kilómetros con un desnivel acumulado de unos 700m. Hay que tener presente que si no se dispone de dos vehículos habrá que añadir al recorrido unos 3 kilómetros más por carretera para poder cerrar el bucle.

La ruta comienza en la entrada del parque, en el mismo chalet d´accueil (al lado de las casetas en las que se paga la entrada).  El camino está totalmente indicado, aunque si tenéis dudas podéis preguntar a los guardas y os explicarán el recorrido e incluso os darán un mapa.
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Sentier de la Roche et Sentier de la Corniche

Estos dos senderos de unos 5 kilómetros cada uno son los más concurridos del parque y están pensados para hacerlos por separado de ida y vuelta pero como los dos llegan al mismo mirador (a una gran plataforma de madera con vistas al lago Monroe) existe la posibilidad de convertirlos en un solo sendero circular de 10 kilómetros (aunque después tendréis que añadirle unos tres kilómetros más por el camino que va junto al lago para recuperar el coche).


La primera vez que hice esta ruta fue a principios del otoño pasado (durante el último fin de semana de septiembre), en el momento justo en el que las hojas de los árboles empezaban a cambiar de color. Recuerdo que llegué al mirador cansada de la subida y mirando al suelo pero cuando levanté la mirada y vi todas las montañas de color rojizo me quedé con la boca abierta. Nunca antes había visto un paisaje así.

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Situación exacta de los senderos

Os adjunto un detalle del mapa del parque donde vienen remarcados en color amarillo. Aunque ya os digo que no tienen pérdida. Además de poder preguntar en todas las casetas, en la entrada de los senderos hay carteles de madera señalando el camino.

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Otras actividades del parque


Además de poder alquilar todo tipo de cacharros que se os ocurran (kayak, canoa, patinete de agua, bicis, etc), quedaros a domir en el camping y bañaros libremente en el lago, este parque es famoso por su via ferrata pensada sobre todo para los novatos que necesitamos un guía que nos acompañe.

Os adjunto el link con la página de reservas, y si la realizáis antes que yo, ¡espero vuestros comentarios!

 

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